Aplausos.
Que todo gira y el eje nos aproxima.
No importa tiempo, lugar, circunstancias y espacio.
Tuve que verte, en otros brazos.
Sus manos, borrando mis huellas.
Su boca endulzando mi panal.
Nada quedaba de mí, en ti.
Alguien borraba mis líneas.
El libro de los enamorados.
Juntos arrancando las hojas, de nuestro pasado.
Y aplaudí.
Me puse de pie, y aplaudí bien fuerte. Todos rieron.
"No tiene dignidad". "Nunca fue real, solo era ideal".
El mundo murmuraba.
Mientras sus ojos me observaban con lastima.
Se olvidaba que era una más.
Solo un personaje que nace, crece y muere en la siguiente temporada.
Porque no era la poeta de su vida.
La protagonista, se hizo desear.
Reemplazaba un papel que me quedaba muy grande, lo sé.
La licencia había terminado. Ahora observaba la obra.
Ya no era elenco de ese escenario.
Por eso, aplaudí bien fuerte.
El telón, se había cerrado.
Autora: Maida Filippini