El verdadero rostro del hilo rojo
Entre en la habitación de los decorados.
Donde personas sin lujos, en las almas, demostraban su fachada.
Camine por cada mesa, buscando tu mirada.
Pero choque con una puerta, que decía: "salida". Y ya no esperaba nada.
Abrí sin emoción.
Salí a un callejón sin esperanzas.
Sin pensar, choque con tu mirada.
Tus ojos color del mar, tu cabello, tu rostro, eran perfectos.
Me dijiste: -¿Qué haces aquí?, Aun no debemos encontrarnos-
Acaricie el costado derecho de tu faz y ambos nos pusimos a llorar.
Cuando pedí que vinieras conmigo.
Alguien tomo mi brazo y me hizo despertar.
El sueño pareció tan real, que te recordé con lágrimas, en esta cama vacía.
El hilo rojo se cortó en este mundo.
Pero, al menos, sé que existes en algún lugar. Autora: Maida Filippini