No silencies
Ven.
Acércate.
Como sabes, suavemente.
Ven y olvídate de lo que diga tu mente.
Ven y juega te que estoy dispuesta a perderme.
Ven y sígueme en este laberinto sin final.
Dejemos todo, todito, todo y juguemos de verdad.
Dejemos todo, todito, todo. Hoy vamos a vivir de verdad.
Estoy dispuesta a ser lo que quieras en tu camino.
Estoy dispuesta a ser aquella loca que vive de tu amor.
Pero dejemos todo, todito, todo para sentir el corazón.
Dejemos todo, todito, todo que estoy dispuesta a tirarme a esta pileta llena de sentimientos.
Ven y acércate, no tengas miedo a decirme: NO.
Ven y háblame con sinceridad a este cuerpo.
Ven y no silencies nada, que de ilusiones ya viví bastante.
Ven y destroza el alma, dime qué quieres con tu propia voz.
Estoy dispuesta, como una perra a ser tu fiel compañera.
Estoy dispuesta, a caminar otros rumbos y dejarte, si así lo quieres.
Pero ven y háblame, no silencies lo que piensas.
Ven y háblame, quiero saberlo todo, aunque duela.
Dejemos todo, todito, todo. Exprimamos el corazón.
Dejemos todo, todito, todo. Aunque nos equivoquemos.
Dejemos todo, todito, todo. Porque mañana ya no habrá tiempo.
Dejemos todo, todito, todo. Pero seamos sinceros. Autora: Maida Filippini