Nubes, pasión y sueños II
Tic, tac; tic, tac, suena el reloj en esta habitación número 72. Las frazadas realizan el movimiento de las nubes, de un lado a otro, lenta y aceleradamente. Las sábanas se han perdido y las almohadas en el piso. El calor del ambiente esta a 150°grados, el sudor recorre en dos cuerpos que se están encontrando. Tan maravillosa sensación, es esta conexión que sube y baja descontroladamente; tan duro ya se siente.
Como en un sueño, jugamos a ser carnosamente eternos. Tan sensual y mentirosa; escalofriante y sabrosa, asi es cada parte de tu cuerpo que recorro con estos labios prendido fuego. Ya vamos acabando el turno, este jugador toma su jugo, para volver a encender el motor. Después de largas horas, cierras la puerta muy lentamente, dejando, en la mesa de luz, una nota de "No me llames, se terminó". Autora: Maida Filippini