Simplemente me acostumbré
Simplemente me acostumbré al llanto
que la sonrisa se me ha borrado.
Simplemente me acostumbré
a seguir sin saber dónde ir.
Simplemente me acostumbré
a perder y empatar muchas veces,
tanto que, cuando gano una vez,
todo parece sorprendente.
Simplemente me acostumbré a saber
que no llegaré más allá de lo que quiero,
sin embargo, aún lo intento.
Dentro de mi no puede conformarse,
pero si decepcionarse.
Simplemente me acostumbre
a las injusticias de esta vida,
a una sociedad vacía, sin esperanzas, ni objetivos.
Todos caminan sin sentido.
Simplemente me acostumbre a las palabras,
tanto que ya no las distingo entre lo sincero o lo mentiroso
que suena en los labios.
Me acostumbré a buscarte,
pero nunca encontrarte
a saber que no estaremos juntos,
caminando en este mundo,
tal vez esté errada
lo que realmente sueña mi alma.
Simplemente me acostumbré a tantas cosas,
que he perdido más de mil veces,
me acostumbré a este cielo gris
tanto que cuando veo el sol,
mis ojos desvanecen.
Simplemente me acostumbré
a bajar los brazos
y caminar con el resto de mi cuerpo,
hasta un día caer en mil pedazos
y volver a renacer de nuevo.
Seguir intentando es lo que me pide el tiempo.
Simplemente me acostumbre
a vivir siempre luchando.
Autora: Maida Filippini 10-03-2014 10:47hs