Solté

17.06.2017 00:31

Reconocí tu alma, al mirarla.

Quise correr a tus brazos y decirte: “aquí estoy”.

Me dio miedo y fui despacio.

Camine en un terreno movedizo.

Te sentía tan lejos. Aunque estábamos,  lado a lado.

Golpee tu corazón, sin pedir permiso.

Abriste la puerta y nos encontramos.

Me dijiste: “Yo te conozco y no sé de dónde.”

Sonreí, y te abrace muy fuerte.

El tiempo, el cuerpo es distinto, pero el amor sigue siendo el mismo.

Sabía que había llegado más tarde de lo previsto.

Eras feliz, ya sin mí y yo vacía, sin ti.

Podría haber sido egoísta, pero el amor no es así.

Tome tu rostro, bese tus mejillas y te dije: “Perdón. Me equivoqué de puerta. Iba a la casa de al lado.”

Me alejé del amor, porque ya estaba ocupado. Autora: Maida Filippini