Solté
Reconocí tu alma, al mirarla.
Quise correr a tus brazos y decirte: “aquí estoy”.
Me dio miedo y fui despacio.
Camine en un terreno movedizo.
Te sentía tan lejos. Aunque estábamos, lado a lado.
Golpee tu corazón, sin pedir permiso.
Abriste la puerta y nos encontramos.
Me dijiste: “Yo te conozco y no sé de dónde.”
Sonreí, y te abrace muy fuerte.
El tiempo, el cuerpo es distinto, pero el amor sigue siendo el mismo.
Sabía que había llegado más tarde de lo previsto.
Eras feliz, ya sin mí y yo vacía, sin ti.
Podría haber sido egoísta, pero el amor no es así.
Tome tu rostro, bese tus mejillas y te dije: “Perdón. Me equivoqué de puerta. Iba a la casa de al lado.”
Me alejé del amor, porque ya estaba ocupado. Autora: Maida Filippini