Somos, pero nos equivocamos.
El tiempo realizó una sonrisa cínica.
El destino lo codeo para que observara.
La ilusión se acercó junto a tu mirada.
Las palabras se convirtieron en melodías dulces, y tan así que engorde el alma.
¿De quién es la culpa?
Los astros apostaron su jugada.
Venus y Saturno se encontraron en nuestros cuerpos.
Reencarnando una y otra vez, en diferentes matices y argumentos.
Pero, en este espacio tan oscuro, decidieron lanzarse, sin avisarse.
Se equivocaron ambos.
Hoy jugamos a ser extraños.
¿Por qué elegimos mal?
Júpiter Y Urano, rieron de la apuesta de ambos.
El amor apasionado, paso a ser, un simple contenido de querer.
Nuestras vidas pasadas, aprovecharon el sentimiento y hoy solo nos contenemos.
Te miro desde lejos, y te acercas a buscarme.
Susurro en tu oído derecho: -Saturno, no te tardes. Esta vez, dime qué elegimos, para no equivocarnos.
Una mueca se dibuja en tus labios y me contestas -En cualquier frasco, mi amor será eternamente tuyo-
Nos separamos, sin decir nada más. La rueda de la vida sigue andando. Te veo irte, de la mano de alguien más. Mientras sostengo la cintura de un enamorado. Autora: Maida Filippini